¿Alguna vez has hablado de una experiencia dolorosa durante horas, la has analizado y entendido racionalmente, pero al recordarla sigues sintiendo el mismo nudo en el estómago? A veces, entender por qué nos pasa algo no es suficiente para dejar de sufrir por ello. Aquí es donde entra en juego la Terapia EMDR.
¿Por qué seguimos sintiendo dolor aunque el peligro haya pasado?
-
Recuerdos «congelados» en el tiempo: Cuando vivimos una experiencia abrumadora, el cerebro puede no procesarla correctamente. Es como si ese recuerdo se quedara atascado, guardado con las mismas imágenes, sonidos y emociones dolorosas del momento original. Por eso, un pequeño estímulo en el presente (un tono de voz, un olor) puede detonar una reacción desproporcionada: tu cerebro cree que el peligro está ocurriendo de nuevo.
-
Cómo funciona el reprocesamiento: A través de la estimulación bilateral (que puede ser mediante movimientos oculares, golpecitos suaves o sonidos), se activa el sistema natural de procesamiento de tu mente, permitiendo que ese recuerdo «congelado» se digiera y se archive de forma saludable.
-
No se trata de borrar el pasado: El objetivo del EMDR no es provocar amnesia ni hacerte olvidar lo que viviste. El objetivo es quitarle la «carga emocional» al recuerdo. Sabrás que aquello ocurrió, pero al pensarlo ya no sentirás miedo, culpa o angustia en tu cuerpo.
En terapia, el EMDR se realiza siempre a tu ritmo, en un espacio de total seguridad, permitiéndote liberarte de esa mochila emocional que llevas tanto tiempo cargando para que puedas recuperar el control de tu presente.
Terapia EMDR online y presencial.
Si tienes alguna duda o sientes que puede ser tu momento, no dudes en ponerte en contacto conmigo.